Contexto político de la moción de censura contra Mariano Rajoy

El Mariano Rajoy ejerció como Presidente del Gobierno de España desde diciembre de 2011 hasta junio de 2018. Su mandato se vio marcado por varios escándalos de corrupción que afectaron a su partido, el Partido Popular (PP). Uno de los casos más decisivos fue el denominado caso Gürtel, cuya sentencia del Tribunal Supremo en mayo de 2018 determinó la existencia de una trama corrupta vinculada al PP y, sobre todo, a la financiación ilícita de la estructura del partido.

La sentencia abrió la puerta a una moción de censura que el principal partido de la oposición, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), presentó el 31 de mayo de 2018. La iniciativa buscaba destituir a Rajoy y sustituirlo por el líder socialista Pedro Sánchez, quien había sido elegido secretario general del PSOE en 2014.

La presentación de la moción por parte del PSOE

El PSOE anunció la presentación de la moción de censura en la tarde del viernes 31 de mayo, coincidiendo con la publicación de la sentencia del caso Gürtel. En su exposición, el partido subrayó la necesidad de “restaurar la confianza de los ciudadanos en sus instituciones” y señaló que la continuidad del Gobierno de Rajoy era “incompatible con la transparencia y la legalidad”.

El proyecto de moción incluía, como candidato a la presidencia, a Pedro Sánchez. La propuesta fue respaldada por otras formaciones parlamentarias, entre ellas Unidas Podemos, Esquerra República Catalana, el PNV y Coalición Canaria, que sumaron los votos necesarios para aprobar la iniciativa.

El último discurso de Mariano Rajoy antes de la votación

El día 1 de junio de 2018, antes de que comenzara la votación en el Congreso de los Diputados, Mariano Rajoy dirigió su último discurso como presidente. En él, el mandatario defendió su gestión, recordó los logros económicos y sociales de su gobierno y expresó su “disposición a respetar la decisión democrática del Parlamento”.

Rajoy también criticó la moción, calificándola de “instrumento político” que buscaba “desestabilizar al país”. Sin embargo, su intervención no logró cambiar la alineación de los partidos, y